Algunas razones por las que no tener una salus en el postparto

By 25 junio, 2016NOVEDADES

(Pensamos en una situación favorable en la que hay una madre y un padre con un bebé sano. En otras condiciones como madres solas, partos múltiples o niños con dificultades puede que resulte de gran ayuda contar con una profesional que te ayude durante algunas horas al día. Busca alguien cualificado y respetuoso con tu manera de criar)

  1. Porque la mejor madre para tu hijo eres tú. El bebé llega a un mundo desconocido y de alguna manera hostil. Hace más frío, tiene que respirar y alimentarse de una manera autónoma, hay luz y ruidos y todo es nuevo. Dentro de todo este caos que puede sentir un recién nacido lo único para él conocido es su madre. Lleva 9 meses dentro de ella y sabemos que la reconoce por el olor, por la voz… y por eso es con quien se siente seguro y feliz. Es un periodo para conocerse madre y bebé sin intermediarios, un tiempo en el que se va tejiendo el vínculo entre ellos y en el que poco a poco y gracias a todo el tiempo que pasan juntos va creciendo el amor.

  2. Porque la madre es perfectamente capaz de ocuparse de su bebé. Las Salus defienden que enseñan a las madres acerca de los primeros cuidados del bebé: conocer los diferentes tipos de llanto, a bañarlo y curarle el cordón, a darle de comer o a dormirle. En nuestra opinión lo que necesita un recién nacido no es una madre experta que haga todo bien sino una madre que le quiera y trate con cariño y delicadeza y sobre todo ¡que haga las cosas a su manera!. La maternidad es una cuestión de intuición y espontaneidad y no de recetas a seguir al pie de la letra.

  3. Porque a un recién nacido no se le enseña a dormir ni a comer. El ser humano nace con un aparato psíquico rudimentario que tendrá que ir construyendo poco a poco y gracias a los cuidados de sus padres. Al principio todo está de alguna manera desorganizado y el niño come y duerme cuando le apetece y no entiende de horarios ni de normas ¡ni se le puede ni debe enseñar! Por el momento lo importante es que el niño sienta que el mundo es bueno y vale la pena vivirlo y que hay gente que le quiere y que le da lo que necesita cuando lo necesita. Ya habrá tiempo para hábitos y rutinas más adelante según transcurran los meses.

  4. Porque está el padre. ¿Es que la madre tiene que estar 24 horas pegada a su bebé? Preguntan algunas. No, 24 horas no. Las que quiera, pero muchas, sobre todo al principio. Y poco a poco se incorpora el padre que a partir del nacimiento va cogiendo a su hijo, lo va cuidando y se van conociendo y también enamorando así como otras figuras importantes como pueden ser los abuelos. Eso sí, lo ideal es que las personas que se ocupen del bebé tengan un vínculo emocional con él, que le quieran.

  5. Porque ya nada es igual. No podemos pensar que vamos a tener un hijo y nada va a cambiar. Un bebé supone renuncias y una de ellas y sobre todo al principio es dormir poco y mal. El puerperio (primeros meses tras el nacimiento de un hijo) es un periodo de muchos cambios, emociones y ajustes. No te asustes, poco a poco todo irá tomando forma y el caos absoluto pasa aunque ya nada volverá a ser lo mismo…

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