DEPRESIONES POSTPARTO

A menudo tenemos idealizada la maternidad. El parto es lo que más miedo nos da pero una piensa que pasado ese trance y si todo va bien, el resto no debe ofrecer mayores dificultades.
Pero el gran viaje comienza tras el parto. Hasta ahora nos habíamos sentido protegidas, cuidadas, mimadas y celebradas por todos, y dejamos de pronto de ser el centro de la escena. Nos encontramos en casa solas, cansadas, sin dormir, con un bebé que NO CONOCEMOS a pesar de llevar nueve meses juntos, y que llora y no sabemos por qué y que nos demanda atención TODO el tiempo.

 

PUERPERIO Y MATERNITY BLUES


El puerperio es conocido médicamente como la cuarentena (unos cuarenta días) o periodo en el que la mujer vuelve físicamente a su estado previo. Pero todos sabemos que no sólo es el cuerpo el que debe recomponerse físicamente y por ello hablamos de una manera más amplia de este periodo de readaptación a todos los niveles: físico, afectivo, de pareja y familia, de vida… Y es que hasta que recuperemos “algo” de lo que emocionalmente y psicológicamente fuimos antes, pasan mucho más de 40 días…


No nos engañemos. El puerperio no es una etapa maravillosa en la que una está guapa, radiante y feliz como se empeñan en hacernos creer los medios de comunicación. El postparto real suele ser una etapa difícil, de reajuste, en la que una está agotada, insegura, ojerosa y con la casa (y la vida) patas arriba.


Por ello es normal que tras el parto experimentemos cambios en  nuestro estado de ánimo. Se estima que más de la mitad de las mujeres pasan  por una leve forma de depresión  llamada “maternity blues” o “baby blues” y que supone  pasar unos días (poco después del nacimiento) llorona, insegura, triste o irritable. Supone una fase de adaptación que se supera a medida que descansamos y nos vamos acostumbrando a las nuevas rutinas y necesidades del bebé. Si esta etapa se extiende en el tiempo y entorpece las funciones maternales y relaciones conyugales puede ser un indicio de depresión puerperal menor o mayor y debemos consultar con un especialista

DEPRESIÓN POSTPARTO

Puede ser que, por muy diversos motivos, las madres nos sintamos sin los recursos necesarios para hacer frente a este difícil periodo que es el puerperio. Puede ser que las mamás empecemos a sentirnos tristes y solas, que lloremos, nos sintamos desganadas o con una sensación de vacío. Es frecuente también llegar a sentir que no somos capaces de cuidar a nuestro bebé e incluso sentir rechazo hacia él.
Se estima que en torno a un 15% de las mujeres pasan por un estado depresivo después de dar a luz.

Síntomas de depresión puerperal:

Llanto persistente

Irritabilidad

Cambios bruscos de humor

Sentimiento de culpa
Disminución de la energía vital o sensación de cansancio
Ansiedad permanente o ataques de pánico
Sensación de vacío

Alteraciones del sueño

Rechazo hacia el bebé 

Si las mujeres sentimos que nos está costando demasiado disfrutar de este periodo, NO debemos TEMER solicitar ayuda psicológica. No es que nos estemos volviendo locas ni tampoco debemos caer en heroicas soluciones del tipo “yo puedo y debo salir sola de esto”. Es simplemente que necesitamos una ayuda diferente.